Xerodiccionario

Blog DesertCity

Video
Volver a entradas de blog

LA DORMICIÓN DE LOS CACTUS

Tiempo de reposo para cargar pilas

Si tu cactus tuviera asegurado de una manera constante la satisfacción de todas sus necesidades de agua, luz, temperatura y nutrientes estaría siempre en continuo crecimiento.

Eso es lo que les pasa a muchas plantas que viven en el Paraíso.

¿Y dónde está el Paraíso?

Pues, por ejemplo, en lugares como la Selva de la Amazonia. ¿Te imaginas?, lluvias abundantes todo el año, luz constante a piñón fijo de 12 horas cada día del año, temperatura cálida constante. Las plantas perennes allí no paran de crecer.

Ahora, el desierto ya es otro cantar.

Las líneas del Trópico de Cáncer (30° N) en el hemisferio norte y la del Trópico de Capricornio (30° Sur) en el hemisferio sur, son precisamente las áreas del planeta donde se extienden los desiertos cálidos. Y aquí es donde viven normalmente los cactus y suculentas. Las temperaturas no son constantes y las horas de luz diarias fluctúan con el cambio de estaciones.  Y lo que es más importante: el agua es un bien escaso. Viene con la estación de lluvias y desaparece bajo las altas temperaturas provocadas por la intensa radiación solar.

En estas condiciones descritas el crecimiento de las plantas va a trompicones. Los cactus y suculentas que habitan en estas zonas áridas y semiáridas no les queda más remedio que ponerse a descansar entre aguacero y aguacero. Es decir, los cactus en los desiertos duermen porque tienen SED.

-ECODORMICIÓN:  Estos descansos es lo que se denomina ‘dormición’ o ‘latencia’. Que no es otra cosa que un periodo de tiempo donde toda la actividad metabólica de la planta disminuye al mínimo. Es la única manera de adaptarse a las condiciones ambientales desfavorables.

-ENDODORMICIÓN: Otras plantas que habitan en regiones templadas entre los paralelos 35° y 55° del planeta, tienen su reposo vegetativo precisamente durante los meses de las estaciones de otoño e invierno. Son especies que llevan impuesto en su código genético el pasar frío para luego tener un saludable despertar en primavera. Muchas de estas plantas presentan un signo muy visible de que van a irse a dormir al llegar el otoño: pierden sus hojas. Un ejemplo de plantas que siguen éste proceso son los árboles frutales de hoja caduca.

Otras plantas que sobreviven los duros inviernos sin perder las hojas son las que forman parte de la vegetación llamada ‘esclerófila’ cuyas hojas perennes son duras. Ejemplos de esta última los encontramos en las encinas, jaras y otros árboles y matorrales típicos de las regiones mediterráneas. Y estos también tienen su periodo de descanso invernal.

La latencia, dormición o reposo es la versión vegetal de la hibernación, donde todo se ralentiza: metabolismo, consumo de energía y crecimiento.

Pero, ¿qué les pasa a nuestros cactus y suculentas cuando les adoptamos y les obligamos a desarrollarse en un clima diferente al suyo?

Pues sencillo, se acaban adaptando. Los cactus y suculentas son ‘oportunistas’ a la hora de su crecimiento. Cuando conviven bajo nuestra tutela y les metemos en nuestros hogares no tendría porque faltarles ninguno de sus factores necesarios para crecer. Les podemos regar a demanda, no dejarles pasar frío, aportarles nutrición extra e incluso suplementarles con luz artificial la iluminación que pueda faltarles. Y en esas condiciones podrían estar vegetando y creciendo de manera continua toda su vida. Aunque es probable que nunca florezcan o muy infrecuentemente. Pero… ¿es esto saludable para ellos? Pues yo no puedo darte la respuesta exacta, pero creo que no.

 ¿POR QUÉ NECESITAN REPOSAR LOS CACTUS?

Pues sencillamente para poder completar su ciclo vegetativo y reproductivo anual. Cuando un cactus alcanza su madurez pasa por un fenómeno biológico recurrente que implica su reproducción sexual y esto incluye la floración, la fructificación, la dispersión de las semillas y la germinación de estas. Todo esto se repite en unos tiempos y con una duración determinada en la vida de los cactus en función de las condiciones ambientales. Y esto es estudiado por una rama de la ciencia conocida como FENOLOGÍA. Cada estado en la vida de una planta se llama estado fenológico.

De esta manera, el reposo o dormición, se convierte en uno de los estados fenológicos más importantes para nuestros cactus si queremos verlos florecer y fortalecerse año tras año.

¿CÓMO APRECIAMOS LA DORMICIÓN EN LOS CACTUS Y SUCULENTAS?

La verdad que no existen unos cambios tan visibles como para las plantas que viven en regiones templadas. Los cactus no pierden las hojas, (porque es como si no las tuvieran), y las suculentas que tienen hojas, pueden llegar a perderlas o no cuando entran en periodo de latencia o reposo. Pero si que dejan de crecer y de producir flores. No es algo repentino. No sucede de la noche a la mañana. Pero si sabemos que existe un periodo de entrada en reposo, denominado PARADORMICIÓN cuando:

  1. Disminuye o aumenta mucho la iluminación y la intensidad luminosa. Esto es muy patente cuando empiezan a acortarse los días con la llegada del equinoccio de otoño, o a alargarse los días en el equinoccio de primavera. Donde tu cactus y suculentas lo detectaran por sus pigmentos conocidos como fitocromos y en función de sus fotoperiodos de crecimiento.
  2. Descienden o se elevan notablemente las temperaturas. Temperaturas por encima de los 30° C de día y los 15° C de noche los cactus y suculentas ralentizan su crecimiento.
  3. El agua escasea y no está disponible en el suelo para ser absorbido por las raíces.

La latencia que se produce en el periodo de reposo es simplemente una reacción a una combinación de los 3 factores primarios anteriores.

¿CUÁNDO ENTRAN EN REPOSO?

El inicio del periodo de dormición va a depender de la especie. La familia de los cactus que cultivamos en nuestras latitudes, en líneas generales responde a la luz. Y cuando ésta escasea paralizan su crecimiento. Luego entran en reposo al inicio del otoño. Son, principalmente, de dormición invernal. Algunas excepciones como el género Neoporteria que es un cactus que prefiere crecer en invierno, pero en su invierno sudamericano, que es húmedo y con temperaturas suaves. Como en el hemisferio norte en invierno esto no sucede, se acaba ‘acostumbrando’ y se paraliza durante el invierno, pero será una de las primeras en florecer al arranque de la primavera.

Las otras plantas suculentas, según su procedencia geográfica preferirán descansar en nuestro verano o en nuestro invierno. Aquí tienes una tabla de cuando les gustaría pasar una temporadita durmiendo y descansando.

Una cosa curiosa es que sus semillas también pueden presentar dormición. Tienen un perdido de latencia que deben de pasar si quieren ser viables para poder germinar. La semilla que más tiempo ha pasado durmiendo y después ha despertado es una de la especie Silene  stenophylla encontrada en Siberia y datada por carbono 14 con cerca de 32.000 años. Una pariente lejana de los cactus ya que pertenece al mismo orden botánico (Cariophillales).

¿QUÉ SUCEDE DURANTE LA DORMICIÓN DE LOS CACTUS?

El desencadenamiento de la entrada en reposo vegetativo provoca internamente un revuelo hormonal y metabólico causado por el parón fotosintético producido por la bajada de temperaturas y el acortamiento de los días.

  1. Disminuyen los niveles del acido giberélico también conocido como la fitohormona giberelina. Este es el estimulante de hace crecer los tallos de los cactus entre areolas.
  2. Disminuyen los niveles de citoquininas y de auxinas. Estas son las hormonas encargadas de la formación en el ápice de crecimiento de nuevas células y areolas.
  3. Se elevan los niveles de otra hormona: el acido abscísico. Es el encargado de paralizar el crecimiento de las yemas y se ocupa de bloquear las otras dos hormonas anteriores haciendo caer sus concentraciones en picado.

El reposo se inicia en el ápice central de crecimiento, sigue por las yemas florales que están presentes en las areolas y lo último en dormirse son las raíces. Normalmente 2 semanas después de la yema de crecimiento apical.

Dentro de ese mínimo metabolismo, se produce hidrólisis de hidratos de carbono insolubles y acumulación de carbohidratos solubles en el meristemo apical (punto de crecimiento central). Esto hace que la presión osmótica aumente en esta zona y se produce resistencia al frió disminuyendo el punto de congelación.

¿CUÁNTO DURA LA DORMICIÓN?

Como ya te he dicho que los cactus y suculentas en nuestras casas se comportan como durmientes oportunistas, son capaces de despertar cuando cesan las condiciones adversas que han provocado su parón vegetativo. Esto significa que por ejemplo en Londres descansen cinco meses al año, en Madrid cuatro, tres en Almería y apenas dos meses en Tenerife.

También recuerda que siempre podrás hacerlos despertar si modificas artificialmente las condiciones de temperatura y luz. El agua siempre ha estado disponible en invierno, lo que pasa es que intencionadamente has decidido no regarlos.

De alguna manera cuando no dispones de un sitio al exterior (jardín, balcón o terraza) o de una habitación fría sin calefacción en tu casa, tus cactus no pasarán el frío suficiente como para tener un sueño profundo. Para que ese descanso sea de verdad efectivo deberían de haber pasado al menos dos meses en los que se hubieran registrado al menos temperaturas de 5° C.

Algunas veces, con ciertas suculentas no cactáceas que son más frioleras y que mantendrás en el interior durante el invierno, acabarás regándolas al menos una vez en todo este periodo. Yo siempre le llamo ‘el riego de Navidad’, como si fuera un regalito de Papa Noel (o de los Reyes Magos si prefieres). Con esto lo que pasará es que algunas de tus plantas estarán en estado de ‘semivigilia’. Sobrevivirán al frío, pero puede comprometerse su capacidad de florecer profusamente al arrancar la estación de pleno crecimiento.

¿CÓMO AYUDARLES A DESCANSAR MEJOR?

La ‘hibernación’ de tus mascotas vegetales pueden requerir un poco de tu ayuda. Y si ya apuntas maneras de coleccionista y atesoras más de un mero puñado de plantas, posiblemente hasta necesites ayuda de un colaborador amigo o familiar.

Si tus cactus y suculentas descansan en invierno te aconsejo realizar los siguientes pasos:

  1. Los dos riegos últimos de su temporada de crecimiento vegetativo (el que hagas sobre septiembre y el último de octubre), realízalos aportando una solución nutritiva de REPOSO. Ideal aquella que no tenga absolutamente nada de Nitrógeno y una alta concentración de Potasio. El tipo NPK 0:4:10 con un 3% de azufre y otro 3% de aminoácidos. Potasio, azufre y aminoácidos es un potente cóctel para que tus cactus se defiendan del estrés que supone la bajada de temperaturas y el parón que le va a suponer también la falta de luz y agua. También en esas condiciones de mínima actividad metabólica, la planta se encontrará protegida frente a plagas y enfermedades y no le pillará con las defensas bajas. El azufre y algunos aminoácidos como la cisteína y la metionina, que también contienen azufre, les ayudan a las plantas a sintetizar unos compuestos de defensa como son las fitoalexinas.
  2. Búscales a tus cactus una ubicación fresca e iluminada donde estén protegidos de las lluvias otoñales. Puede ser al exterior en un balcón, terraza o porche. O si es dentro de tu casa, busca la habitación que este menos calefactada (entre los 8°-10° C).
  3. Separa tu cactus y suculentas más frioleras. Y mantenlas dentro de casa si donde vives pueden registrarse heladas durante algunos días en invierno. Aquí tenemos algunos cactus caribeños, otros brasileños, algunos epifíticos y unas cuantas africanas como son algunos aloes, algunas euphorbias y kalanchoes. En esta tabla podrás ver algunas de las que yo considero frioleras con sus temperaturas mínimas permisibles:

 

¿QUÉ HACER MIENTRAS TUS CACTUS DUERMEN?

Ya sabes que tu cactus o suculenta mientras reposa se está fortificando por dentro y está preparándose para que cuando entre en su estación de crecimiento favorable, pueda realizar sin problemas el salto a su siguiente fase fenológico que no será otra que crecer y ‘multiplicarse’.

Pero ¿qué puedes hacer tú mientras tanto?  Pues la verdad es que si tienes tiempo, y así lo deseas, puedes hacer unas cuantas cosas:

  1. OBSERVARLES. No es una tontería. Precisamente ahora que no demandan prácticamente cuidados, puedes aprovechar ese poco tiempo que les dedicabas, simplemente a mirarlos. De esta manera podrás detectar cualquier anomalía que pudiera producirse durante su descanso.
  2. INDENTIFICARLES. Si no sabes ni como se llaman ni a que genero pertenecen, es el momento de ir uno a uno buscando bases de datos, fotos, libros, chats, etc. para ponerles nombre y apellidos. Te faltará quizá una de las mejores claves de identificación definitiva, que será su flor. Pero puedes llegar al menos a ubicarles en un género determinado. No olvides ponerlos etiquetas identificativas a cada uno.
  3. INVENTARIARLES. Yo empecé por un cuaderno, pero ahora con los ordenadores personales, podrás crear tablas en hojas de calculo o tu propia base de datos con toda la información que recuerdes de cada uno: fecha en la que lo compraste, color de flor, fecha del último cambio de maceta, etc. Imagínate lo útil que te resultará en un futuro, si tu afición siguiera creciendo.
  4. LIMPIARLES Y ADECENTARLES. Eliminar restos de flores secas, frutos ya maduros, polvo en sus tallos u hojas, brotes secos, etc. Simples herramientas como son pinceles o brochas suaves y algunas pinzas y pequeñas tijeras de podar y dejaras a tus plantas limpias para que los restos orgánicos o de polvo no sean fuente de entrada de agentes patógenos. (Sobre todo los temidos hongos).
  5. REPONERLES LA COBERTURA DE ÁRIDOS. Un acolchado superficial sobre el sustrato con áridos de grano grueso les garantizará un cuello aireado y seco durante su descanso. Ya sabes que es una manera inteligente de evitar la famosa ‘podredumbre del cuello’ que podría producirse en los meses invernales.
  6. REENMACETARLES. SI, SI, NO ESTOY LOCA. Se que hay muchos grandes cultivadores que no recomiendan cambiarles la maceta cuando están en reposo. Que si vas a dañar las raíces, que si te van a entrar hongos, que no les vayas a despertar con el manoseo, que si es mejor cuando ya es primavera porque así ya han empezado a crecer, etc.

Cuando están en reposo profundo, es decir, en pleno mes de enero, por ejemplo:

  1. La parada vegetativa implica mínima actividad metabólica.
  2. Si has seguido la regla nº1 de NO REGAR NADA estarán realmente ‘anestesiados’.
  3. La fotosíntesis cesa y la respiración se inhibe. Los estomas permanecen cerrados.
  4. El sustrato estará totalmente seco.
  5. Pueden haberse desprendido los pelos absorbentes de la zona de raíces al morir por la sequía artificial provocada.
  6. La savia elaborada fluye muy lentamente por el floema, y prácticamente ni llega a las raíces.

No veo pues ningún impedimento para aprovechar el momento de ese ‘coma profundo’ para cambiarlo de maceta. Lo primero que hay que pensar es si de verdad lo necesita. Para ello contéstate a estas preguntas:

  1. ¿Ha crecido tanto que se le salen los pies por debajo? A veces durante la última etapa de crecimiento han pegado un estirón tan grande que se le ve asomar las raíces por los agujeros de drenaje.
  2. ¿Los acabas de comprar en un centro no especializado en cactus y suculentas? Es muy probable que hayan sido producidos en los sustratos industriales que no te servirán para tu cultivo doméstico.
  3. ¿Los has comprado por internet y te han llegado con las raíces desnuditas desde cualquier parte del mundo? Los pobres necesitan tomar posesión de tierras propias de inmediato.

Si has contestado afirmativamente tienes sobradas razones para ponerte manos a la obra. Lo que si es IMPORTANTE cuando realices trasplantes en parada vegetativa es lo siguiente:

  1. Si los cactus no estaban previamente micorrizados puedes eliminar todo el sustrato antiguo adherido a las raíces, pero habrás de HACERLO EN SECO.
  2. Puedes aprovechar para hacerles ‘un corte de puntas’ a las raíces. Facilitarás la formación de nuevas con sus correspondientes pelos absorbentes que son las realmente funcionales.
  3. Deja 3-4 días que se sequen las raíces de tu planta dejándola en un lugar donde no se moje y este ventilado.
  4. La mezcla de sustrato que utilices debe de tener el punto justo de humedad, pero más bien tirando a seca.
  5. Aprovecha para incorporar micorrizas, hongos del tipo Trichoderma harzianum y bacterias beneficiosas en el sustrato para inocular las raíces de la planta trasplantada y darle “vidilla al suelo”. (Desert Bin® Micorrizas y Desert Bin®
    Activador de suelo)
  6. Escoge un tamaño de maceta ligeramente superior, pero sin pasarte. Comprueba que guarda proporción con el tamaño actual del cactus o suculenta.
  7. Coloca tu cactus con cuidado de no dañar las raíces la planta en la maceta y rellena con sustrato hasta que alcance el nivel del cuello de la planta. No la entierres demasiado ni la dejes con el cuello al aire.
  8. Recubre con al menos 1 cm de árido la superficie de plantación de la maceta.
  9. NO RIEGUES. NO RIEGUES. NO RIEGUES. Hasta que llegue el momento de despertar. Que será según marquen los termómetros cuando las temperaturas nocturnas no bajen de los 15°C.

Si se hubiera producido algún daño en las raíces, estas tendrán tiempo de cicatrizar en ese nuevo sustrato prácticamente seco antes de que se inicie la translocación de la savia y los compuestos que pasaran a formar nuevas raíces al inicio de primavera.

Tu habrás aprovechado quizá las vacaciones de Navidad para entretenerte en este tema y tus cactus estarán preparados para arrancar con fuerza en la próxima estación de crecimiento. Nadie tendrá que volver a tocarles los pies cuando ya estén empezando a crecer de nuevo. (¡que eso si que les fastidia y molesta un montón!)

DE ESTAS PUEDES PASAR TOTALMENTE

Hay algunas variedades resistentes al invierno que no necesitan mucho cuidado especial. De hecho, a algunos les encanta tener ese período frío en el invierno para prosperar el resto del año. Suculentas resistentes a las heladas como muchos Sedum, Sempervivum, Agave, Delospermas, Hesperaloe, Dasylirium, Opuntias y Yucca estarán felices incluso si vives en alguna Zona 5-6 de la clasificación USDA. Una vez más, esta es una generalización y muchas de las especies en cada género tendrán más o menos resistencia al frío.

Como puedes ver, incluso aunque tus cactus y suculentas estén reposando, si te apetece y tienes tiempo hay algunas cosas que puedes seguir haciendo por ellas en la temporada invernal. Disfrútalas también ahora.

 

Mercedes García

Farmacéutica e Ingeniera Agrónomo

Fundadora de Desert CITY

Otros datos de interés

  • Fecha:09 de January de 2020
  • Organizador:Desert City
  • Ponentes:Mercedes García
Volver a entradas del blog

Las cookies nos permiten ofrecer un mejor servicio. Al usar este sitio, aceptas el uso de cookies.

ápice

Extremo de un órgano situado en el punto opuesto de donde se origina.

plantas xerofíticas

Dícese de las plantas adaptadas a condiciones de aridez, que han desarrollado adaptaciones para absorber, retener o impedir la pérdida de agua.