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Un Oasis de vida en el Desierto

Una breve introducción.

Ya en los históricos jardines de la Alhambra llaman la atención a todo visitante las acequias y estanques artificiales que lo recorren prácticamente en su totalidad, y es que los árabes, grandes conocedores de la hidraúlica, utilizaban el agua para crear espacios de calma y recogimiento.

La sensación de serenidad que produce el murmullo del fluir de las aguas ofrece un importante valor añadido a todo jardín, pero además de esto, consigue un aumento de la humedad atmosférica en su entorno, reduciendo la pérdida de agua por traspiración en nuestras plantas, lo que les permitía introducir especies fragantes como el mirto o arrayán (Myrtus communis), o el jazmín verdadero (Jasminum spp).

También sabían de su capacidad como amortiguador térmico, consiguiendo limar tanto las máximas como las mínimas anuales en las inmediaciones de arroyos y estanques ornamentales, al igual que ocurre de forma natural en ríos, embalses, y zonas próximas al mar.

Imagen 1. Oasis del jardín de Desert City

¿Cómo influye en el jardín?

Todo lo comentado aumenta notablemente el abanico de especies a poder utilizar, aún con los mismos tiempos de riego, podemos cultivar en el área de influencia del estanque o curso especies más exigentes. Al igual que ocurre en los ríos y arroyos temporales con los bosques de galería, estas condiciones más frescas y con humedad mayor en verano permiten la presencia y mejor desarrollo de arbustivas como abelias (Abelia x grandiflora), mahonias (Mahonia aquifolium), majuelos (Crataegus laevigata ‘Paul´s Scarlet’, C. monogyna), endrinos (Prunus spinosa), espireas (Spirea x bumalda), mirtos …, y de talla baja o enredaderas como hiedras (Hedera helix y H. hibernica en sus múltiples variedades), vincas (Vinca minor), clemátides (Sobre todo las autóctonas Clematis flammula y C. vitalba), madreselvas (Lonicera japonica o más erguidas como L. etrusca), aros (Arum italicum), acantos (Acanthus mollis), …, que formarán un gran contraste por su frondosidad en un jardín de bajas exigencias hídricas.

Imagen 2. Nymphaea alba en una laguna naturalizada.

Es muy interesante la inclusión de especies acuáticas en el jardín tan icónicas como el nenúfar (principalmente Nuphar luteum y Nymphaea alba, en sus múltiples variedades), tan elegantes como el paragüitas (Cyperus alternifolius) y la cola de caballo (Equisetum spp.) o de floraciones llamativas como los lirios acuáticos (Iris pseudacorus) que, aunque prefieran tener sus raíces en agua, son de muy bajo mantenimiento, ya que no necesitan nutrición adicional y únicamente habrá que retirar o cortar sus hojas secas a finales de otoño.

Imagen 3. Cyperus alternifolius en el oasis de Desert City

A tener en cuenta antes de la puesta a punto de una lámina de agua.

Para poder instalar esta variedad de especies en los distintos niveles de agua, se pueden introducir macetas de diferente altura en el estanque, aunque lo más adecuado es que, si no se tiene aún construido el vaso, se diseñe con plataformas a varias profundidades. Existen en el mercado estanques prefabricados diseñados con este propósito.

En una masa de agua artificial de grandes dimensiones podemos imitar en la medida de lo posible las cadenas tróficas que aparecen en las masas naturales, que mantienen el agua mucho más clara. Las hojas que caen y los excrementos de los peces producen unos niveles bastante altos de nitratos (procedentes de la oxidación bacteriana de los nitritos) y fosfatos, macronutrientes para los vegetales;de no existir otras plantas acuáticas como las comentadas anteriormente, ni mecanismos artificiales de eliminación, las algas aumentarán considerablemente tiñendo el agua de verde.

Existen organismos filtradores que se alimentan de las algas, como las dafnias, que aumentan su población muy rápidamente y aclaran el agua considerablemente. Son muy importantes en el alevinaje de los peces ornamentales, hasta el punto de utilizarse para ello en piscifactorías.

La existencia de peces ornamentales ejerce un control muy efectivo frente a mosquitos, cuya fase larvaria es acuática, intentando elegirlos si el espacio lo permite de tamaño adulto superior a 15 cm para no acabar con las poblaciones de filtradores, ya que en esos tamaños no los consumen. Sus alevines, hasta que se desarrollen sí los comerán, así que si se utilizan peces muy prolíficos como Carassius auratus en cualquiera de sus variedades (cometas, shubunkin, telescopios,…) habrá que controlar su población o conectar por medio de una pequeña cascada dos masas dejando en la más pequeña que se desarrollen las dafnias, caracoles acuáticos (Physella acuta o Planorbis corneus si las heladas son débiles) que mantendrán las superficies sin algas adheridas, y plantas acuáticas de rápido crecimiento; convirtiéndolo en un pequeño filtro verde.

Actualmente existen bombas de agua para estanques que funcionan con placas fotovoltaicas y no requieren por tanto instalación eléctrica. Al mover el agua consiguen que se oxigene de forma más homogénea mejorando la habitabilidad de la masa de agua. Se les puede añadir un filtro para contribuir al aclarado a ser posible con esponja para eliminación mecánica y material poroso para favorecer las colonias bacterianas desnitrificantes.

Si el estanque es pequeño e imposibilita la coexistencia de peces y dafnias, la existencia de plantas muy consumidoras de nitrógeno y fósforo como la cola de zorro (Ceratophyllum spp.) es muy beneficiosa, además de las ya citadas anteriormente.

Ventajas para el jardín

La afluencia de fauna aumenta considerablemente, y en caso de localizarse el jardín en entornos rurales no tardarán en aparecer grandes aliados que mantendrán a raya algunas plagas del jardín como babosas, escarabajos, orugas, etc. Es el caso de ranas y sapos (principalmente Rana perezi, Bufo calamita, Bufo bufo, y Pelobates cultripes), y muchas aves insectívoras de pequeño tamaño  como gorriones o petirrojos.

Imagen 4. Menos frecuente es la rana de San Antonio (Hyla arborea)

También harán acto de presencia mariposas y abejas, debido a que gran parte de las plantas citadas son de polinización entomófila, y según maduren sus frutos, serán muy buscados y consumidos por mirlos, currucas, verdecillos,… que llenará de vida el jardín aportándole gran naturalidad.

Imagen 5. Semillas de Myrtus communis en excremento de mirlo.

 

José María Cano Cajigas

Ingeniero Forestal y Responsable de Producción en Desert City

 

Otros datos de interés

  • Fecha:26 de December de 2019
  • Organizador:Desert City
  • Ponentes:José María Cano
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plantas xerofíticas

Dícese de las plantas adaptadas a condiciones de aridez, que han desarrollado adaptaciones para absorber, retener o impedir la pérdida de agua.