CACTUS EN HABITAT vs. CACTUS DOMESTICADOS

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CACTUS EN HABITAT vs. CACTUS DOMESTICADOS

 

A VUELTAS CON EL HABITAT…



Entre todos los amantes de los cactus, incluso entre los más aventajados y experimentados cultivadores, existen distintas tendencias y modalidades de cultivo.
Cada uno a su manera se convierte en apóstol de su fe "cactuseril" y se entrega a comunicar y convencer al mayor número de adeptos sobre que es lo mejor para los cactus desde su punto de vista.

En algunos aspectos de cultivo como el manejo de las temperaturas, la iluminación o el riego no suele haber muchas discrepancias. Pero si tocamos el tema del suelo o de la nutrición, ahí si que saltan “chispas”, porque cada uno pensamos que como lo hacemos nosotros es la mejor manera.

Y la verdad es que cada uno tiene fuertes argumentos y experiencias propias que avalan cada tesis. Así que digamos que TODOS tienen razón.

Entre las modalidades de cultivo están los grandes defensores de cultivar imitando los lugares donde viven. Hay otros que se inclinan por domesticar a los cactus. Y por ultimo, y para mi los amantes de los cactus más sabios, los que cogen maleta o mochila y se van a verlos y a aprender de ellos en sus lugares de origen. ¡Chapó a estos últimos!

Daremos una vuelta para recordar algunos conceptos básicos de Fisiología vegetal, Edafología, Fitoecología, Genética vegetal, Fitobioquímica y la Física elemental y bebamos todos de las fuentes mas fiables del conocimiento vegetal.


EL “HÁBITAT” DE LOS CACTUS



Inevitablemente asociamos los cactus con los desiertos, pero es difícil encontrarlos en verdaderos desiertos de arena como nos los han pintado en las películas…

En desiertos verdaderamente áridos tenemos las Copiapoas que viven en Atacama, desierto donde no llueve “nunca”, pero estas plantas se las apañan para beber a diario de las brumas matinales que provienen del Océano Pacifico. También todos sabemos que algunos cactus, los epifíticos y alguna especie de cactus terrestres, habitan en lugares más húmedos como pueden ser las selvas y bosques tropicales y subtropicales. Allí encontraremos los Hilocereus, Schlumbergera, etc.

Algunos cactus habitan en zonas de bosques de alta montaña como las Escobarias. Incluso algunos viven en regiones de bosque seco esclerófilo o matorral xerofítico conocidos como chaparrales, siendo muy semejantes a los bosques áridos mediterráneos. Este es el caso del la Carnegia gigantea (Saguaro) que vive en el “desierto de Sonora” que en realidad no es un verdadero desierto, ya que las precipitaciones anuales pueden exceder los 600 mm y es por lo tanto un chaparral. Y otros habitan en las estepas frías y secas como son los Echinocereus y las Coryphanta. Y algunos también vegetan en zonas de sabana herbácea en Brasil como el Pilosocereus.

Teniendo en cuenta que la familia de los cactus se extiende desde Canadá a la Patagonia y desde el nivel del mar a los 4.000 m de altitud, es de entender que acaban ocupando diferentes áreas geográficas muy dispares.

Estos tipos de zonas en la superficie terrestre que comparten el clima, la flora (fitocenosis) y la fauna (zoocenosis) son conocidos como Biomas terrestres. Estamos hablando de desiertos, sabanas, bosques tropicales, tundra, estepa, etc.

En el mapamundi editado por el WWF (World Wildlife Fund) divide el planeta en 14 biomas. Fijaros que define dos tipos de desierto: el desierto árido y el desierto semiárido.
 
Mapa biomas
 
Mapa elaborado por: “SirHenrry”- https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=49681202

Y dentro de cada Bioma, puede haber distintos hábitats. Este término se refiere exclusivamente al lugar donde vive cada ser vivo y que presenta unas condiciones ambientales específicas.

Así por ejemplo un hábitat está definido por factores físicos o abióticos:
 
tabla factores habitat
 
Y por factores biológicos también llamados bióticos, como pueden ser la presencia de otras plantas, animales o microorganismos en su entorno que acaban interaccionando entre ellos y formando parte de la cadena trófica.

Cada planta, por ejemplo, tiene ciertas necesidades de hábitat con unas condiciones en las cuales esa planta prosperará, pero algunas plantas son tolerantes a amplias variaciones sobre las condiciones ideales, mientras otras son muy exigentes y específicas en sus requerimientos. Un hábitat no es necesariamente un área geográfica.

Y como hemos visto los cactus se desarrollan en muy distintos Biomas y también en muy distintos hábitats. Así que hablar de manera generalizada del “hábitat” de los cactus es algo poco preciso, pues cada género, e incluso a nivel de especie pueden encontrarse en una gran variabilidad de condiciones ambientales específicas.


EL RETO DE CULTIVAR COMO EN HABITAT


Así que cuando nos proponemos cultivar nuestro recién adoptado cactus como “si estuviera en su hábitat” tenemos que cargarnos de conocimientos precisos y de un gran despliegue de medios para recrear exactamente las mismas condiciones que tienen en los lugares donde habitan en la naturaleza.
Si cultivamos Copiapoas, ¿vamos todas las mañanas a vaporizar agua para imitar las nieblas matutinas en Atacama? Si vivimos en Almería y tenemos Escobarias, ¿les vamos a cubrir con nieve artificial en invierno para que se sientan como en casa?
Los fisiólogos vegetales que estudian las plantas y su relación con el medio ambiente usan fitotrones, donde son capaces de controlar un montón de variables ambientales para identificar las mejores condiciones de cultivo de ciertas plantas.
No basta solo con recrear un sustrato que creamos que es algo parecido al suelo de donde viven.
Tendríamos que tener un análisis edafológico y microbiológico de los lugares donde vegetan más plácidamente, saber exactamente cuanto agua reciben anualmente, permitirles tener las mismas oscilaciones de temperatura entre el día y la noche y cada día del año, deberíamos dejarles vegetar plácidamente en el suelo y no comprimidos en macetas, registrar las horas de luz al día que reciben durante los 365 días del año, ver si se apoyan para su crecimiento en plantas nodriza, ver si tienen estructuras micorrícicas en su rizosfera…
Mucho trabajo si no tenemos objetivos científicos en mente.
La mayoría de los aficionados al cultivo de cactus, buscan plantas sencillas y fáciles, que con una metodología de cultivo simple no les den muchos problemas.


¿CÓMO PREFIEREN VIVIR LOS CACTUS? UN POCO DE FITOECOLOGÍA


Si nos creemos que, porque los cactus habitan a veces terrenos inhóspitos y poco favorables para la vida vegetal, disfrutan realmente de esas condiciones, tenemos que repasar ligeramente algunos conceptos básicos de ecología vegetal.
Cuando hace 30 millones de años las temperaturas en gran parte del continente americano se elevaron notablemente y las precipitaciones descendieron, podíamos ver palmeras creciendo en Alaska. En ese periodo es cuando algunas familias de plantas empezaron a desarrollar ciertas adaptaciones para tolerar esas nuevas condiciones climatológicas.
Aparecieron las plantas suculentas con su metabolismo CAM y la familia de los cactus se acabó consolidando donde otras plantas perecían por falta de agua. Se convirtieron en las estrellas de las regiones áridas y semiáridas en el planeta. Los cactus en América y las otras suculentas diseminadas por casi todas las regiones del mundo donde existen condiciones de aridez. Este mecanismo de resistencia a la sequía de las plantas suculentas no es gratis. Es a costa de unas tasas de crecimiento y desarrollo más bajas que el resto de los vegetales que habitan en la Tierra.

Pero uno de los beneficios de vivir en una región árida es que los cactus no tienen competencia por la cantidad limitada de nutrientes en el suelo porque la mayoría de las otras plantas no pueden sobrevivir en ese duro ambiente donde habitan estas. Si el medio ambiente se vuelve demasiado hostil para los cactus por falta de lluvias en un determinado periodo, simplemente se quedan inactivos y crecen de nuevo cuando hay humedad en el suelo.

Los cactus son verdaderos supervivientes, llenos de adaptaciones evolutivas para soportar sus entornos ambientales. Son probablemente una de las plantas más afortunadas.
Parece que llevan en su genoma desde hace millones de años el tolerar y aguantar estoicamente. Asi sobreviven en condiciones de escasez hídrica y el agua, se convierte solo en un factor limitante para su crecimiento. Otras plantas con falta de agua no solo no crecerían, sino que morirían a los pocos días.


LEY de TOLERANCIA


La habilidad de un ser vivo de subsistir en un determinado ambiente depende de las condiciones dadas del sitio, así como de las características propias del organismo (genética, edad y condición del individuo).
Para un factor variable, los límites de tolerancia de una planta, por ejemplo, o en general de cualquier proceso biológico, corresponden a los valores o niveles mínimo y máximo de dicho factor, por debajo o por encima de los cuales la planta no sobrevive, o bien el factor ya no ejerce efecto sobre el proceso considerado. Entre estos límites (= rango de tolerancia) la respuesta no es uniforme. La curva de respuesta dentro del rango de tolerancia puede adoptar la forma de campana o parabólica con un máximo que corresponde al valor óptimo del factor de crecimiento que se estudie. El rango o intervalo de tolerancia de una especie viene marcado por un máximo y un mínimo y es a lo que se denomina “valencia ecológica”.

Podemos ver que los cactus en los lugares donde habitan se encuentran frecuentemente influenciados por valores de determinados factores de crecimiento que no están en su valor optimo. Así, a veces reciben más radiación fotosintéticamente activa del sol de la que pueden asimilar, o mucha menos agua en la que disolver los elementos minerales que necesitan para su nutrición y crecimiento. Cuando estos factores no son totalmente favorables, los cactus y otras plantas xerofíticas inhiben su crecimiento. Así encontramos muchas plantas en su hábitat que viven continuamente en lo que se llama la “zona de estrés” fisiológico, sobreviviendo a duras penas.

Todo factor: agua, luz, nutrientes, temperatura, etc. tiene su punto óptimo y si tus cactus consiguen disfrutar de ese punto justamente, se producirá el efecto WOW.

Tu cactus no sobrevivirá, ni se limitará a crecer, sino que de verdad mejorará en su aspecto y tasa de crecimiento, ya que estará medrando de veras.
 
rango de tolerancia
 

PLASTICIDAD FENOTÍPICA.



El genoma de un cactus es lo que se conoce como genotipo, es decir toda la secuencia de genes que están marcados en su larga cadena de ADN cromosómico. La manera con la que una planta o cualquier otro ser vivo expresa al exterior lo que lleva en sus genes, se llama fenotipo.

Y ese fenotipo, según el rango de tolerancia que tenga una planta, lo puede manifestar de manera diferente.
Según la valencia ecológica en la familia de los cactus, por ejemplo, para el factor humedad del suelo tendremos cactus:• Eurióicos: Poco exigentes. Con límite de tolerancia grande en cuanto a humedad del suelo. Son generalistas (oportunistas) y r estrategas. Son los cactus Xerofíticos. Aquí tenemos el género Opuntia y la inmensa mayoría de ellos, junto con las otras suculentas no cactáceas. Estos toleran los suelos algo húmedos, aunque prefieren tener más aire que agua en torno a sus raíces.
Estenóicos: Muy exigentes respecto a los valores de humedad. Suelen ser k estrategas y especialistas. Son los cactus Xerófilos, como por ejemplo el género Ariocarpus, Lophophora o el Turbinicarpus, que aman la sequía extrema y no toleran la humedad en el suelo.

La mayoría de los cactus son seres vivos oportunistas (cactus eurióicos), toleran y soportan condiciones extremas y acaban mostrando exteriormente diferentes formas, espinaciones, tasas de crecimiento, floraciones, etc. según los factores ambientales donde puedan vegetar. A esta característica que tienen los cactus y también otros seres vivos se le llama plasticidad fenotípica.
Los cactus tienen la habilidad de alterar su metabolismo, crecimiento y desarrollo para adaptarse al ambiente en que viven.
Como resultado del proceso de adaptación genética en el seno de una especie, poblaciones locales (denominadas ecotipos) se diferencian genéticamente en función de las condiciones locales. Por lo tanto, cuando se colocan dos ecotipos diferentes en un mismo ambiente, éstos muestran comportamientos diferentes. Es el caso de una especie que vive en el mismo hábitat pero en localizaciones donde existen diferencias en el acceso al agua, nutrientes, nivel de radiación solar, posición frente al viento o incluso la posibilidad de micorrización natural. Cada localización especifica mostrará al exterior un aspecto diferente, un diferente fenotipo, que es el que hemos denominado ecotipo.

El rango de tolerancia y el óptimo para determinado factor varía a menudo geográficamente en el área de distribución natural de la especie.

PRINCIPIOS COMPLEMENTARIOS A LA LEY DE TOLERANCIA EN LA FAMILIA DE LOS CACTUS


1. Los cactus pueden exhibir un amplio rango de tolerancia a un factor, y uno estrecho para otro. Ej. la disponibilidad de agua y el pH del suelo.

2. La respuesta dependerá́ de la fase del ciclo de desarrollo en que se encuentre el organismo. Ej. La respuesta diferencial al estrés hídrico de pequeñas plántulas recién germinadas respecto a cactus adultos de 25 o más años.

3. Las condiciones ambientales anteriores en las cuales se desarrolló un cactus influyen sobre su comportamiento posterior. La importancia de este aspecto se traduce en la práctica de aclimatación (endurecimiento) de plantones cultivados en condiciones protegidas hasta los puntos de venta y los hogares definitivos.

4. El rango de tolerancia y el óptimo para determinado factor varía a menudo geográficamente en el área de distribución natural de cada especie de cactus.Una semilla de hábitat recordará lo que sus “papás” llevaban en los genes…. Pero no se pueden extraer semillas de hábitat. Desde hace años y por ser CITES solo se hace reproducción artificial de ellos. Habría que castigarlos durante generaciones para devolverlos a su hábitat.

5. El valor óptimo y/o rango de tolerancia frente a un factor determinado experimentalmente para una población o especie de cactus no coincide frecuentemente con el constatado en condiciones naturales.La presencia de otras especies (ej. competidoras) o la mayor importancia de otros factores en la distribución y comportamiento de una especie de cactus en hábitat, impiden a la misma aprovechar las condiciones óptimas establecidas bajo condiciones controladas.

6. La acción de un factor de crecimiento depende del nivel en que se encuentren los restantes. Es decir, los factores interactúan.


LEY DEL MÍNIMO. LEY DE LOS FACTORES LIMITANTES

En 1840, Liebig enunció que “el rendimiento de un cultivo dependerá́ únicamente de aquel nutriente que esté presente en menor proporción en el medio en relación con el óptimo”.

Otra ley fundamental de la ecología formulada como una ampliación o generalización de la ley del mínimo por el Dr. Blackman hace un siglo, señala que cuando se encuentran presentes una multiplicidad de factores y solo uno se encuentra cerca del límite de tolerancia, es decir más alejado del valor óptimo, ese factor es el controlador o limitante del proceso de crecimiento. Y es conocida como la Ley del mínimo o de los Factores limitantes.

El limitante al crecimiento de nuestros cactus puede ser cualquier factor que se halle en exceso o en defecto respecto al óptimo. El elemento limitante puede ser interno o externo a la planta (temperatura, agua disponible, contenido de clorofila, calidad del suelo o sustrato, disponibilidad de nutrientes, etc.). No siempre el factor limitante es modificable.

De manera muy gráfica se representa por un barril formado por varias tiras de madera llamadas ‘duelas’. Cada duela puede representar un nutriente o factor de crecimiento en concreto. Si todas las duelas llegan hasta arriba del barril, el crecimiento será optimo. Pero si una de ellas está por debajo de las otras es precisamente este factor el qué limitará el crecimiento.

Los factores limitantes en las plantas son el aire (CO2 y O2), el agua, la luz, los nutrientes, el suelo y la temperatura.
 
barril
 
Bueno…. Y con todo este “pequeño” repaso, ¿Qué podemos sacar en consecuencia?


CACTUS DOMESTICADOS


Los cultivadores profesionales de cactus y otras suculentas, conocen las técnicas agronómicas más avanzadas para que mientras están bajo su tutela no les falte de nada.
Y aunque algunos todavía usen algún fitosanitario a nivel preventivo, los cactus así cultivados nada tienen que ver con el aspecto que tienen estas plantas en su hábitat. Y es que el hecho de que no hayan pasado sed, ni les haya faltado ningún elemento mineral, recibido la luz adecuada, así como las temperaturas y suficiente ventilación para renovar el aire con rico CO2, y oxigeno en las raíces gracias a un sustrato inerte que les sirve solo como soporte, les hace incrementar su tasa de crecimiento. En definitiva, son PLANTAS SANAS. Sin deficiencias de ningún tipo.

Si no llevaran en su genética el saber aprovechar las condiciones favorables que se puede dar en los invernaderos industriales, acabarían muriendo a miles en los grandes centros de producción. Y esto no es así.

Ningún cactus le va a hacer “ascos” a satisfacer todas sus necesidades.


DE CAMINO A NUESTRAS CASAS



Los mayoristas de cactus en España suelen tener configurado sus unidades de venta en bandejas de cultivo. Según la nueva normativa del 14 de diciembre del 2019 sobre Sanidad vegetal, están obligados a identificar cada especie con su nombre en su unidad de venta y a adjuntarles el pasaporte fitosanitario con su número de operador profesional de material vegetal en cada unidad vendida. Esta nueva ley no es obligatoria solo para los viveros productores, sino también para todo el resto de los operadores que intervienen en la comercialización de plantas hasta llegar al consumidor final.

En la actualidad cualquier punto de distribución como son las floristerías, centros de jardinería, viveros comercializadores, supermercados, tiendas on-line o incluso particulares que hacen reventa de cactus y suculentas, deben de registrarse en las Consejerías de Agricultura de cada Comunidad autónoma para poder vender plantas.

Esta nueva legislación que todavía no se está cumpliendo estrictamente, trae como consecuencia que siguen existiendo en los lugares de venta cactus “sin papeles”. Y me refiero no solamente a sin pasaporte fitosanitario o registro CITES, si fuera necesario. Si no a plantas sin la debida identificación con el nombre de especie en latín.

Un distribuidor compra una unidad de venta al mayorista que puede ser una bandeja de 24 cactus y los vende individualmente, pero normalmente sin etiquetas individuales con toda la información ahora obligatoria. Esos cactus deberían ser re-etiquetados con el registro obtenido por las Autoridades Agrarias del operador comercial (vendedor) y su pasaporte fitosanitario.

Y aquí está el problema, porque cuando estos cactus “anónimos” acaban en cualquier punto de venta, el comprador no va a recibir unos mínimos consejos de que hacer para participar en la adaptación y aclimatación de los millones de cactus industriales, que acaban en nuestras cestas de la compra.

Cuando los cactus y otras suculentas son adoptadas por sus propietarios, traídas a nuestras casas y se les cultiva sin factores limitantes, pueden expresar todo el esplendor que llevan en sus genes. Y eso es verdaderamente alentador.
Pero en nuestras casas no seremos capaces de imitar el sistema de nutrición vegetal que tienen los grandes viveristas, ya que utilizan el fertirriego, y entonces tendremos que cambiar lo antes posible el sustrato. Nuevas macetas con una mezcla de ingredientes equilibrada para su cultivo doméstico. Eliminaremos el sustrato inerte usado industrialmente e utilizaremos una nueva formula que se convierta en una despensa de nutrientes si queremos que nuestra planta recién adoptada siga teniendo un aspecto saludable. Pero del tema de sustratos ya hablaremos en el próximo articulo del blog.

Algunos cultivadores tienden a provocar una regresión en estos pobres cactus y les someten a similares restricciones de las que podrían tener en su hábitat, volviendo estos, pues, al modo de supervivencia y de estrés fisiológico. Como la mayoría de ellos han olvidado la expresión fenotípica de las condiciones en las que vivían sus antecesores salvajes, acaban pasándolo mal y empiezan a enfermar y a pasar dificultades debido a innumerables carencias.

Ellos no entienden nada. Se sienten incomprendidos. No saben que han hecho para pasar del cielo al mismísimo infierno en sus nuevas casas adoptivas.

¿Entiendes ahora por qué digo que si quieres ver cactus en hábitat has de tomar mochila e ir a verlos?
Si decides domesticar cactus, empieza conociendo bien todos sus factores de cultivo.
A mi se me partiría el corazón, maltratarlos ahora que ya se lo que de verdad necesitan.


Mercedes Garcia
Fundadora Desert City
Farmacéutica e Ingeniero Agrónomo.