El sustrato soñado por tus cactus: ingredientes y fórmulas (2ª Parte)
En la primera parte vimos cómo influyen la porosidad, el aire y el agua en la salud de los cactus.
En esta segunda entrega profundizamos en los materiales que componen un buen sustrato, sus propiedades y cómo combinarlos para lograr una mezcla equilibrada y eficiente.
1. Conocer los ingredientes: la base de un sustrato equilibrado
Antes de formular un sustrato, es imprescindible caracterizar cada material individualmente: su densidad, porosidad, retención de agua, pH y capacidad de intercambio de nutrientes.
Solo así puede saberse cómo se comportarán al mezclarse.
Los materiales se clasifican en dos grandes grupos:
Minerales (inorgánicos): dan estabilidad y aireación.
Orgánicos: aportan retención de agua y nutrientes.
2. Ingredientes minerales
A.1. Arena de sílice gruesa
Material pesado, estable e inerte, derivado del cuarzo (SiO₂).
Gran capacidad de drenaje y excelente durabilidad.
Ideal para aumentar el peso y la estabilidad de la mezcla.
A.2. Grava volcánica
Árido poroso de origen volcánico, con gran aireación y lenta liberación de hierro.
Su granulometría (2–6 mm) la hace perfecta para cactus en exterior.
Ventajas:
Máxima aireación.
Reutilizable.
Favorece drenaje y estabilidad térmica.
A.3. Púmice (pómice)
Roca volcánica muy ligera, con poros intrapartícula que retienen agua y nutrientes.
Los cactus pueden aprovechar su agua de reserva gracias a su alta capacidad de succión.
Claves:
Ligera, aireada y estructural.
Retiene agua de reserva útil para suculentas.
Mejora la rizosfera.
A.4. Perlita
Vidrio volcánico expandido. Extremadamente ligero e inerte.
Aporta máxima aireación y baja densidad.
Tiene una vida útil aproximada de 3–4 años antes de desintegrarse.
Ventajas:
Mejora la aireación en mezclas orgánicas.
Evita compactación.
Neutra y reutilizable a corto plazo.
A.5. Akadama
Arcilla granular japonesa, muy usada en bonsáis.
Se fragmenta con el tiempo, permitiendo raíces finas y compactas.
Actúa como amortiguador de pH y evita acumulación de sales.
No reutilizable.
A.6. Celtonita
Mineral tipo zeolita altamente poroso, con gran capacidad de retención de agua y nutrientes.
Aporta agua de reserva y capacidad de intercambio catiónico (CIC) similar a las arcillas, pero sin compactarse.
Propiedades:
Activa biológicamente.
Rehidratación reversible.
Gran despensa de nutrientes.
3. Ingredientes orgánicos
B.1. Corteza de pino
Subproducto lignificado, difícil de descomponer.
Retiene humedad y airea, aunque presenta pH ácido.
Se usa poco en cactus, pero puede mejorar la textura de mezclas secas.
B.2. Fibra de coco
Alta capacidad de retención de agua y aireación.
Ligera, sostenible y fácil de rehumedecer.
Puede inmovilizar Ca, Mg y K, por lo que conviene ajustar el fertirriego.
B.3. Turba rubia
Material muy poroso, con gran capacidad tampón y alta CIC.
Ideal para cactus en sustratos “premium” o en climas secos.
Aporta ácidos húmicos y fúlvicos, que estimulan el crecimiento.
B.4. Turba negra
Más densa y mineralizada que la rubia.
Gran estabilidad, alta retención de nutrientes y pH amortiguado.
Requiere mezcla con otros componentes para evitar compactación.
B.5. Compost vegetal
Resultado de la fermentación aeróbica de restos vegetales.
Aporta estructura, microorganismos y nutrientes, pero también sales.
Usar en pequeñas proporciones (menos del 10 %).
4. Otros aditivos útiles
Además de los ingredientes principales, algunos cultivadores incorporan aditivos con fines específicos:
Guano de murciélago: mejora floración y estructura (1 %).
Humus de lombriz: aporta microorganismos beneficiosos (0,5 %).
Carbón vegetal: aumenta la capacidad de retención de nutrientes (CIC), aunque su pH es alcalino.
Gravilla dolomítica o granítica: mejora el drenaje.
Tierra de diatomeas: airea y actúa como insecticida natural.
5. Sustratos comerciales y composición
La mayoría de las mezclas disponibles en el mercado combinan ingredientes minerales y orgánicos.
Pocas marcas publican parámetros como la porosidad total, la capacidad de aire o la retención de agua, a pesar de que son claves para el cultivo.
Desert CITY desarrolló su propio sustrato, Desert SOIL®, formulado en una proporción 80:20 (orgánico:mineral), con equilibrio entre aireación, retención hídrica y reserva de nutrientes.
6. Fórmulas prácticas para experimentar
Estas mezclas sirven como guía orientativa para ajustar el sustrato a las condiciones climáticas o a especies específicas.
1. Desert SOIL PLUS (70:30 orgánico:mineral)
Añadir Celtonita a Desert SOIL®.
Aumenta la reserva de agua y nutrientes, ideal para suculentas grandes o climas secos.
Ventajas:
Hidratación reversible.
Aireación equilibrada.
Mayor reserva nutritiva.
2. MIX 50–50
Proporción igual de componentes orgánicos y minerales.
Más drenaje y pH ligeramente superior.
Requiere riegos más frecuentes.
3. MIX 30–70
Mezcla pesada y muy drenante con predominio mineral.
Recomendada para cactus sensibles a la humedad o climas húmedos.
Ventajas:
Menos retención de agua.
Mayor estabilidad estructural.
Inconvenientes:
Pérdida de nutrientes y necesidad de fertilizar más.
4. Fórmula 100 % mineral
Equivalente a los medios hidropónicos tipo Lechuza Pon.
Drena rápidamente, sin materia orgánica.
Requiere riego casi diario y fertilización continua.
7. Conclusiones finales
Un buen sustrato para cactus debe cumplir cuatro funciones esenciales:
Anclaje mecánico.
Reserva de agua adecuada sin saturar.
Aireación suficiente (≥30 %).
Suministro de nutrientes.
Recuerda:
La granulometría determina la porosidad.
Cada tamaño de maceta requiere una mezcla diferente.
No existe un sustrato perfecto: cada mezcla implica un plan de riego y fertilización distinto.
Si lo que buscas es simplicidad y equilibrio, elige sustratos comerciales que garanticen una relación estable entre aire y agua, como Desert SOIL®, formulado específicamente para cactus y suculentas de exterior e interior.
Mercedes García
Farmacéutica e Ingeniera Agrónoma
Fundadora de Desert CITY, primer vivero biotecnológico de plantas xerofíticas