El sustrato soñado por tus cactus: ¿Mineral u orgánico? (1ª Parte)

Elegir la tierra adecuada para cactus no es una cuestión menor: el sustrato es el medio en el que respiran, beben y se sostienen.

Aunque estas plantas soportan condiciones extremas en la naturaleza, en cultivo su supervivencia depende de lo que pongas bajo sus raíces.

1. Lo que la ciencia dice (y lo que aún no) sobre los cactus

En los cultivos agrícolas o forestales hay abundantes estudios sobre rendimientos y suelos.

Pero en cactus y suculentas —plantas de interés ornamental— la investigación científica es escasa.

Los aficionados y viveristas hemos aprendido por experiencia, probando mezclas y observando cómo responden nuestras plantas a distintas condiciones.

Lo cierto es que los cactus toleran más de lo que parece.

Sin embargo, tolerar no es igual que prosperar: el objetivo no es que sobrevivan, sino que crezcan vigorosos y florezcan.

2. El mayor enemigo: la pudrición

Todo cultivador ha pasado por ello: un cactus blando, con olor desagradable y tejido necrosado.

Suele achacarse a hongos, aunque también pueden intervenir bacterias o nemátodos.

La causa principal casi siempre es la misma: exceso de humedad y falta de aire en las raíces.

Por miedo a esto, muchos riegan demasiado poco o eliminan todo componente orgánico del sustrato.

Así surge la tendencia del 100 % mineral, que si bien previene hongos, también limita el aporte de nutrientes.

3. Suelo y sustrato: no son lo mismo

El suelo es el medio natural donde crecen las plantas; el sustrato, en cambio, es una formulación artificial que sustituye al suelo cuando cultivamos en maceta o contenedor.

El suelo natural se compone en promedio de:

  • 45 % material mineral

  • 25 % agua

  • 25 % aire

  • 5 % materia orgánica

En cultivo en macetas, este equilibrio se altera totalmente: el volumen es limitado, el drenaje cambia y la humedad se concentra.

Por eso, la tierra del campo no sirve para cactus en contenedor: es demasiado pesada y retiene más agua de la necesaria.

4. El factor clave: equilibrio entre agua y aire

El comportamiento del agua en el sustrato depende del tamaño de sus partículas.

Los poros entre ellas determinan cuánta agua y aire quedan disponibles para las raíces.

  • Macroporos (> 0,4 mm): dejan pasar aire y evitan encharcamientos.

  • Microporos: retienen agua para el uso de la planta.

Un sustrato ideal para cactus debe tener:

  • Porosidad total: entre 70 % y 80 %.

  • Al menos 30 % de aire tras el riego.

El agua es esencial para el metabolismo y la fotosíntesis, pero el oxígeno también: sin aireación, las raíces se asfixian y proliferan hongos.

5. Cómo cambia el agua en una maceta

En el campo, tras la lluvia, el agua se infiltra por gravedad.

En una maceta, el agua se acumula en la parte inferior formando una zona de saturación, constante para cada mezcla.

  • Cuanto menor porosidad tenga el sustrato, mayor altura de saturación.

  • En macetas pequeñas, la proporción de agua retenida es mayor → se secan más despacio.

  • Una capa de drenaje (grava o arlita) no elimina esta zona, aunque ayuda a evitar pérdida de sustrato y mejora la ramificación radicular.

6. La elección del sustrato

El mejor sustrato depende de la especie, el tamaño del recipiente y el clima local.

  • En zonas húmedas (Galicia, Cantábrico): usa mezclas más aireadas y porosas.

  • En climas secos o continentales (Madrid, La Mancha): opta por sustratos que retengan algo más de humedad.

Además, el material de la maceta influye:

las de barro transpiran y pueden alterar el pH con el tiempo; las de plástico retienen más humedad.

7. Sustratos orgánicos y minerales: lo que debes saber

Sustratos orgánicos

Proceden de materia vegetal o animal (turba, compost, corteza, fibra de coco, serrín…).

Aportan nutrientes y estructura, pero tienden a retener agua y descomponerse con el tiempo.

Sustratos minerales

Provienen de rocas naturales o procesadas (arena, grava, perlita, pómice, lava, akadama, zeolita…).

Aportan estabilidad, drenaje y aireación, pero casi ningún nutriente.

Cada material tiene sus propias propiedades físicas (densidad, textura, porosidad), químicas (pH, capacidad de intercambio catiónico) y biológicas.

8. Legislación y calidad de los sustratos en España

Los sustratos de cultivo están regulados por el Real Decreto 865/2010 y sus modificaciones posteriores, que establecen parámetros obligatorios en el etiquetado:

  • pH

  • conductividad eléctrica

  • componentes principales (> 10 %)

  • densidad aparente

Los fabricantes deben declarar también su capacidad de aireación y retención de agua, parámetros clave para elegir correctamente.

9. Conclusión: equilibrio y conocimiento

No hay una respuesta única.

Un sustrato 100 % mineral evita hongos, pero exige riegos más controlados.

Uno con materia orgánica retiene más agua, pero puede favorecer patógenos si no hay buena aireación.

La perfección está en el equilibrio:

una mezcla bien formulada combina minerales y orgánicos para ofrecer drenaje, estabilidad y nutrientes, ajustada a tu clima y tus hábitos de riego.

Mercedes García

Farmacéutica e Ingeniera Agrónoma

Fundadora de Desert CITY, primer vivero biotecnológico de plantas xerofíticas

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